achatina-fulica

achatina fulica

El peligroso caracol achatina fulica está considerado una plaga de las que mayores problemas están causando en todo el mundo.

Tiene un efecto devastador sobre los cultivos de grandes variedades de especies vegetales debido a un apetito voraz. Este insaciable hambre puede producir un desequilibrio en el ecosistema donde se encuentre, ya que será capaz de acabar con una especie de planta o vegetal en unas pocas semanas.

Pero el mayor problema de este caracol no es su apetito si no su capacidad de transmitir patógenos vegetales que pueden afectar a los cultivos, así como su predisposición a transmitir parásitos peligrosos para la salud humana.

achatina fulica en movimiento

Hábitat del achatina fulica

El caracol achatina fulica puede ocupar gran variedad de hábitats desde bosques y zonas de matorral, áreas rurales y agrícolas, costas, y hasta vivir en núcleos urbanos.

Se han detectado varias individuos en la Península Ibérica. En concreto en España y en la comunidad andaluza se han localizado varios ejemplares por lo que se está siguiendo su población.

Procedente de África, la primera vez que se localizó un caracol gigante de esta especie fuera del continente africano fue en la India en el 1847. Desde entonces, se ha extendido a nivel mundial llegando a América, las islas del Pacífico y a muchas otras zonas tropicales del mundo.

Apoyado por la globalización que ha dado lugar al transporte de mercancías por todo el mundo muchos ejemplares fueron llevados a otros países accidentalmente dónde acabaron proliferando.

Una vez que han llegado a su nuevo destino su capacidad invasiva hará que se desplacen durante la noche por distancias que pueden llegar a alcanzar los 50 km. No obstante, como cualquier caracol la capacidad para proliferar estará condicionada a la humedad y temperatura que puede haber en el ambiente.

Otra peligrosa capacidad adaptativa de este caracol es que una vez realizada la cúpula puede almacenar el esperma en su cuerpo hasta que lo vuelva a necesitar para volver a fecundarse.

achatina fulica
Por favor valora este artículo